jueves, 4 de agosto de 2016

Boletín mensual de Agosto 2016

La Capilla  SAN BENITO saluda con cariño a los vecinos y los invita a participar de las siguientes actividades:
MES de AGOSTO: Todos los sábados 6, 13, 20 y 27 a las 16:15 horas Santa MISA
A las 15:00 horas catequesis de Comunión y de Confirmación para los que desean recibir los Sacramentos y vivir junto a Jesús y María. Se requiere puntualidad y cuidada asistencia para la CATEQUESIS y la MISA y avisar a la catequista cuando el chico no puede ASISTIR a la catequesis.
  • 4  de Agosto: Santo Cura de Ars, San Juan María Vianney, "Patrono de todos los sacerdotes del mundo" día del párroco.
  • 5 de Agosto: Fiesta de fundación del Instituto del las Hijas de María Auxiliadora/ bodas de oro de la Hna. Paola que recordaremos en la Misa del 6 de AGOSTO.
  • 6 de Agosto: Transfiguración del Señor.
  • 13 de Agosto: Misa del 20 domingo -ciclo C-
  • 14 de Agosto: Día del Niño.
  • 15 de Agosto: Asunción de la Virgen María al cielo.
  • 20 de Agosto: Misa del 21 domingo -ciclo C-
  • 22 de Agosto: Santísima Virgen María Reina.
  • 26 de Agosto: Beato Ceferino Namuncurá. Beatificado el 11 de noviembre del 2007
  • 27 de Agosto: Misa del 22* domingo -ciclo C-
  • 30 de Agosto: Santa Rosa de Lima Patrona de América Latina
  • 31 de Agosto: San Ramón Nonato Patrono de las embarazadas
CAPILLA SAN BENITO (Tráiler del Padre Juan)
Año 2016 /Agosto: Visita de María Auxiliadora a las familias
MAMA ANTULA - BEATA
Según la tradición oral,  esta era la frase que repetía a menudo la Venerable María Antonia de Paz y Figueroa, MAMA ANTULA. La  Beatificación de MAMA ANTULA será el 27 de agosto, en Santiago del Estero.


Ya pasará
·         Si la vida te fatiga y no sabes qué hacer; no temas, “ya pasará“.
·         Si la cotidianidad te aplasta y la monotonía te sume en el hastío; espera, “ya pasará“.
·         Si hoy estás temeroso por el futuro, no desesperes; “ya pasará“.
·         Si te agobian los temores y las incertidumbres de esta etapa de tu vida; trabaja, “ya pasará“.
·         Si  el desconsuelo por la partida de un ser querido encoge tu corazón; reza y  “ya pasará“.
·         Si la ansiedad o la depresión te hunden en el temor y la queja; confía, “ya pasará“.
·         Si lo que sufres te parece sin fin; aguarda, “ya pasará“.
·         Y si te parece que has logrado todo y que ya no debes luchar más;  no te duermas, que “ya pasará“.   
Aldo Marcos de Castro Paz (7.3.2016)

Vida y obra de "Mama Antula"
La Venerable María Antonia de Paz y Figueroa, conocida por el pueblo como MAMA ANTULA nació en 1730 en Santiago del Estero, Argentina.  Desciende de una ilustre familia de conquistadores y gobernantes… Su niñez la pasa en el campo, en la hacienda paterna en contacto con los pueblos originarios. A los 15 años decide consagrarse a Dios y toma el nombre de María Antonia de San José.  Algunos santiagueños lamentan la decisión ya que ella era muy bonita, de facciones finas y grandes ojos azules.  En aquella época no existían religiosas activas fuera del convento de clausura, con lo cual ella decide vestir una túnica negra y vivir junto a otras mujeres la vida activa, se las llamaban “beatas” (lo que sería ahora  laicas consagradas).
Guiadas por un sacerdote jesuita, el Padre Gaspar Juárez, se dedicaban a ayudar a los Sacerdotes, instruir a los niños, cosían, bordaban, cuidaban enfermos y repartían limosnas. En 1767 Carlos III decide expulsar a los Jesuitas de América. María Antonia cuenta con 37 años cuando sucede esto, y quiere reinstaurar los Ejercicios Espirituales de San Ignacio. Esto no fue bien visto por la sociedad, el medio era hostil, pero ella sigue con su idea de organizar esta práctica religiosa. Los participantes vivían en un lugar cerrado durante varios días escuchando charlas  a fin de que reflexionaran sobre su vida y aplicaran lo que fuera un bien para su alma.
Comienza María Antonia invitando uno a uno a estos retiros desde 1768 a 1770. Lo hace caminando descalza por la tierra de Santiago del Estero, Silípica, Loreto, Salavina, Soconcho, Atamasqui, etc.  Luego decide salir a otra provincia y se va caminando a Catamarca, La Roja, Jujuy, Salta y Tucumán. El Obispo de Tucumán le da la licencia y así comienza a aceptarse nuevamente esta práctica religiosa. Los frutos de los Ejercicios se conocen por el bien que le hace al pueblo y sus cambios en la vida diaria.  Los Ejercicios  duraban 10 días  y se hacían todo el año. Convivían las damas con sus siervas y en tiendas separadas los hombres  con sus ayudantes de campo.
Luego del éxito y buenos frutos de estos retiros, decide ir a Buenos Aires. En ese momento era considerado una locura ya que debía caminar 1400 kilómetros a pie. Los peligros son múltiples ya que las zonas eran habitadas por animales salvajes: jaguares, chanchos del monte y ladrones que atacaban a los viajeros. Una de sus frases que guíaban sus pasos era: “la paciencia es buena pero más la perseverancia”, lo aplicó en su máxima expresión (primera parte).

RECORDAMOS LOS CUMPLEAÑOS DE
  • 1 de Agosto: Delia Mamaní     
  • 4 de Agosto: Silvia Torres      
  • 8 de Agosto: Emiliano Heredia    
  • 12 de Agosto: Nivia Alejandro     
  • 13 de Agosto: Víctor Hugo Quipildor                              
  • 14 de Agosto: Mirna Méndez     
  • 16 de Agosto: Amita Cruz
  • 20 de Agosto: Luciano Córdoba                                      
  • 26 de Agosto: César Heredia      
  • 31 de Agosto: Ramón Córdoba

miércoles, 6 de julio de 2016

Boletín mensual de Julio 2016

La Capilla SAN BENITO saluda con cariño a los vecinos y los invita a participar de las siguientes actividades:

MES de julio: Todos los sábados: 2, 9, 16, 23 y 30 a las 16:15hs. Santa MISA. 

A las 15:00hs. catequesis de Comunión y de Confirmación para los que desean recibir los Sacramentos y vivir junto a Jesús y María.
A partir del primero de junio se cerraron las inscripciones a la catequesis para este año 2016.
Se requiere puntualidad y cuidada asistencia para la CATEQUESIS y la MISA y avisar a la catequista cuando el chico no puede ASISTIR a la catequesis.


  • 2 de Julio: Misa del domingo 14° domingo durante el año C.
  • 6 de Julio: Santa María Goretti, virgen y mártir.  
  • 9 de Julio: Nuestra Señora de Itatí.
  • 9 de Julio: Misa del domingo 15° domingo durante el año C.
  • 11 de Julio: FIESTA PATRONAL  DE SAN BENITO. Recordamos al Padre JUAN BARRIO HERRERO. Se ordenó sacerdote el 15 de julio de 1963 en Segovia (España). 
  • 16 de Julio: Misa del domingo 16° domingo durante el año C.
  • 16 de Julio: Nuestra Señora del Carmen.
  • 20 de Julio: día del amigo.  
  • 22 de Julio: Santa María Magdalena.
  • 23 de Julio: Misa del domingo 17° domingo durante el año C.
  • 25 de Julio: Fiesta del Apóstol Santiago.
  • 26 de Julio: Santos Joaquín y Ana, Padres de la Virgen María.
  • 29 de Julio: Santa Marta.
  • 30 de Julio: Misa del domingo 18° domingo durante el año C.
MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO
PARA LA XXXI JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD: 2.016
«Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia» (Mt. 5,7)

Queridos jóvenes: (3ª parte)

La extraordinaria alegría de ser instrumentos de la misericordia de Dios

La Palabra de Dios nos enseña que «la felicidad está más en dar que en recibir» (Hch 20,35). Precisamente por este motivo la quinta Bienaventuranza declara felices a los misericordiosos. Sabemos que es el Señor quien nos ha amado primero. Pero sólo seremos de verdad bienaventurados, felices, cuando entremos en la lógica divina del don, del amor gratuito, si descubrimos que Dios nos ha amado infinitamente para hacernos capaces de amar como Él, sin medida. (…) Después de haberles explicado a ustedes en modo muy resumido cómo ejerce el Señor su misericordia con nosotros, quisiera sugerirles cómo podemos ser concretamente instrumentos de esta misma misericordia hacia nuestro prójimo. Me viene a la mente el ejemplo del beato Pier Giorgio Frassati. Él decía: «Jesús me visita cada mañana en la Comunión, y yo restituyo del mísero modo que puedo, visitando a los pobres». Pier Giorgio era un joven que había entendido lo que quiere decir tener un corazón misericordioso, sensible a los más necesitados. A ellos les daba mucho más que cosas materiales; se daba a sí mismo, empleaba tiempo, palabras, capacidad de escucha. Servía siempre a los pobres con gran discreción, sin ostentación. Vivía realmente el Evangelio que dice: «Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto» (Mt 6,3-4). Piensen que un día antes de su muerte, estando gravemente enfermo, daba disposiciones de cómo ayudar a sus amigos necesitados. En su funeral, los familiares y amigos se quedaron atónitos por la presencia de tantos pobres, para ellos desconocidos, que habían sido visitados y ayudados por el joven Pier Giorgio. (…)
Déjense inspirar por la oración de Santa Faustina, humilde apóstol de la Divina Misericordia de nuestro tiempo: «Ayúdame, oh Señor, a que mis ojos sean misericordiosos, para que yo jamás recele o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarla […] a que mis oídos sean misericordiosos para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos […] a que mi lengua sea misericordiosa para que jamás hable negativamente de mis prójimos sino que tenga una palabra de consuelo y perdón para todos […] a que mis manos sean misericordiosas y llenas de buenas obras […] a que mis pies sean misericordiosos para que siempre me apresure a socorrer a mi prójimo, dominando mi propia fatiga y mi cansancio […] a que mi corazón sea misericordioso para que yo sienta todos los sufrimientos de mi prójimo» (Diario 163). El mensaje de la Divina Misericordia constituye un programa de vida muy concreto y exigente, pues implica las obras. Una de las obras de misericordia más evidente, pero quizás más difícil de poner en práctica, es la de perdonar a quien te ha ofendido, quien te ha hecho daño, quien consideramos un enemigo. «¡Cómo es difícil muchas veces perdonar! Y, sin embargo, el perdón es el instrumento puesto en nuestras frágiles manos para alcanzar la serenidad del corazón. Dejar caer el rencor, la rabia, la violencia y la venganza son condiciones necesarias para vivir felices» (Misericordiae Vultus, 9(…).

¡Cracovia nos espera!

Faltan pocos meses para nuestro encuentro en Polonia. Cracovia, la ciudad de San Juan Pablo II y de Santa Faustina Kowalska, nos espera con los brazos y el corazón abiertos. Creo que la Divina Providencia nos ha guiado para celebrar el Jubileo de los Jóvenes precisamente ahí, donde han vivido estos dos grandes apóstoles de la misericordia de nuestro tiempo. Juan Pablo II había intuido que este era el tiempo de la misericordia. Al inicio de su pontificado escribió la encíclica Dives in Misericordia. En el Año Santo 2000 canonizó a Sor Faustina instituyendo también la Fiesta de la Divina Misericordia en el segundo domingo de Pascua. En el año 2002 consagró personalmente en Cracovia el Santuario de Jesús Misericordioso, encomendando el mundo a la Divina Misericordia y esperando que este mensaje llegase a todos los habitantes de la tierra, llenando los corazones de esperanza: «Es preciso encender esta chispa de la gracia de Dios. Es preciso transmitir al mundo este fuego de la misericordia. En la misericordia de Dios el mundo encontrará la paz, y el hombre, la felicidad» (Homilía para la Consagración del Santuario de la Divina Misericordia en Cracovia, 17 de agosto de 2002).
Queridos jóvenes, Jesús misericordioso, retratado en la imagen venerada por el pueblo de Dios en el santuario de Cracovia a Él dedicado, les espera. ¡Él se fía de ustedes y cuenta con ustedes! Tiene tantas cosas importantes que decirle a cada uno y cada una de ustedes… No tengan miedo de contemplar sus ojos llenos de amor infinito hacia ustedes y déjense tocar por su mirada misericordiosa, dispuesta a perdonar cada uno de sus pecados, una mirada que es capaz de cambiar la vida de ustedes y de sanar sus almas, una mirada que sacia la profunda sed que demora en sus corazones jóvenes: sed de amor, de paz, de alegría y de auténtica felicidad. ¡Vayan a Él y no tengan miedo! Vengan para decirle desde lo más profundo de sus corazones: “¡Jesús, confío en Ti!”. Déjense tocar por su misericordia sin límites, para que ustedes a su vez se conviertan en apóstoles de la misericordia mediante las obras, las palabras y la oración, en nuestro mundo herido por el egoísmo, el odio y tanta desesperación. Lleven la llama del amor misericordioso de Cristo – del que habló San Juan Pablo II – a los ambientes de su vida cotidiana y hasta los confines de la tierra. En esta misión, yo les acompaño con mis mejores deseos y mi oración, les encomiendo todos a la Virgen María, Madre de la Misericordia, en este último tramo del camino de preparación espiritual hacia la próxima JMJ de Cracovia, y los bendigo de todo corazón.

Desde el Vaticano, 15 de agosto de 2015 Solemnidad de la Asunción de la Virgen María     
     
Francisco

RECORDAMOS LOS CUMPLEAÑOS DE:

05/07 Maribel López                               
12/07 Irma Pérez 
14/07 Gustavo Heredia                          

jueves, 2 de junio de 2016

Boletín mensual de Junio 2016

La Capilla SAN BENITO saluda con cariño a los vecinos y los invita a participar de las siguientes actividades:

Mes de Junio: Todos los sábados: 4, 11, 18 y 25 a las 16:15hs. Santa MISA

A las 15:00hs. Catequesis de Comunión y de Confirmación para los que desean recibir los Sacramentos y vivir junto a Jesús y María. A partir del primero de junio se cerrarán las inscripciones a la catequesis para este año 2016.

Se requiere puntualidad y cuidada asistencia para la CATEQUESIS y la MISA y avisar a la catequista cuando el chico no puede ASISTIR  a la catequesis.
  • *2 de junio: Nuestro querido Padre Fabián celebra su BODA DE PLATA en Roma, junto al papa Francisco!
  • *3 de Junio: Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús.
  • *4 de Junio: Inmaculado Corazón de María.
  •  4 de Junio: Domingo décimo durante el año -ciclo C-. Recordamos a nuestro querido Padre Fabián en su celebración de la BODA DE PLATA con un momento solemne de ADORACIÓN EUCARÍSTICA.
  • 11 de Junio: Domingo undécimo durante el año -ciclo C-.
  • *13 Junio: San Antonio de Padua.
  • 16 – 19 de Junio: XIº Congreso Eucarístico nacional en Tucumán.
  • 18 de Junio: Misa del domingo duodécimo -ciclo C- Día del Padre.
  • *21 Junio: San Luis Gonzaga, Jesuita.
  • *24 de Junio: Nacimiento de San Juan Bautista.
  • 25 de Junio: Misa del domingo décimo tercero -ciclo C-.
  • *29 de Junio: Solemnidad de los Santos Pedro y Pablo. Día del PAPA.

Recordamos los cumpleaños y aniversarios de: 
  • 01/06 ROSA DIAZ
  • 4/06 MARÍA EVELYN  CARRIZO
  • 05/06 LAURA BINET
  • 8/06 VERÓNICA ALACA SORIA
  • 10/06 MARGARITA CARRIZO
  • 11/06 HUGO TORRES
  • 12.06 47*años de casados GLADYS Y EDUARDO
  • 13/06 IGNACIO LEÓN
  • 18/06 LOURDES RAMOS
  • 22/06 ROCIO
  • 24/06 LUISA PUMA
  • 25/06 BELÉN TORRES
CAPILLA SAN BENITO (Tráiler del Padre Juan).
Año 2016 /Junio: Visita de María Auxiliadora a las familias.

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO
PARA LA XXXI JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 2016



Misericordiosos como el Padre
El lema de este Jubileo extraordinario es: «Misericordiosos como el Padre» (cfr. Misericordiae Vultus, 13), y con ello se entona el tema de la próxima JMJ. Intentemos por ello comprender mejor lo que significa la misericordia divina.
El Antiguo Testamento, para hablar de la misericordia, usa varios términos; los más significativos son los de hesed  y rahamim. El primero, aplicado a Dios, expresa su incansable fidelidad a la Alianza con su pueblo, que Él ama y perdona eternamente. El segundo, rahamim, se puede traducir como “entrañas”, que nos recuerda en modo particular el seno materno y nos hace comprender el amor de Dios por su pueblo, como es el de una madre por su hijo. Así nos lo presenta el profeta Isaías: « ¿Se olvida una madre de su criatura, no se compadece del hijo de sus entrañas? ¡Pero aunque ella se olvide, yo no te olvidaré!» (Is 49,15). Un amor de este tipo implica hacer espacio al otro dentro de uno, sentir, sufrir y alegrarse con el prójimo.
En el concepto bíblico de misericordia está incluido lo concreto de un amor que es fiel, gratuito y sabe perdonar. En Oseas tenemos un hermoso ejemplo del amor de Dios, comparado con el de un padre hacia su hijo: «Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo. Pero cuanto más los llamaba, más se alejaban de mí; […] ¡Y yo había enseñado a caminar a Efraím, lo tomaba por los brazos! Pero ellos no reconocieron que yo los cuidaba. Yo los atraía con lazos humanos, con ataduras de amor; era para ellos como los que alzan a una criatura contra sus mejillas, me inclinaba hacia él y le daba de comer» (Os 11,1-4). A pesar de la actitud errada del hijo, que bien merecería un castigo, el amor del padre es fiel y perdona siempre a un hijo arrepentido. Como vemos, en la misericordia siempre está incluido el perdón; ella «no es una idea abstracta, sino una realidad concreta con la cual Él revela su amor, que es como el de un padre o una madre que se conmueven en lo más profundo de sus entrañas por el propio hijo. […] Proviene desde lo más íntimo como un sentimiento profundo, natural, hecho de ternura y compasión, de indulgencia y de perdón» (Misericordiae Vultus, 6).
El Nuevo Testamento nos habla de la divina misericordia (eleos) como síntesis de la obra que Jesús vino a cumplir en el mundo en el nombre del Padre (cfr. Mt 9,13). La misericordia de nuestro Señor se manifiesta sobre todo cuando Él se inclina sobre la miseria humana y demuestra su compasión hacia quien necesita comprensión, curación y perdón. Todo en Jesús habla de misericordia, es más, Él mismo es la misericordia.
En el capítulo 15 del Evangelio de Lucas podemos encontrar las tres parábolas de la misericordia: la de la oveja perdida, de la moneda perdida y aquélla que conocemos como la del “hijo pródigo”. En estas tres parábolas nos impresiona la alegría de Dios, la alegría que Él siente cuando encuentra de nuevo al pecador y le perdona. ¡Sí, la alegría de Dios es perdonar! Aquí tenemos la síntesis de todo el Evangelio. «Cada uno de nosotros es esa oveja perdida, esa moneda perdida; cada uno de nosotros es ese hijo que ha derrochado la propia libertad siguiendo ídolos falsos, espejismos de felicidad, y ha perdido todo. Pero Dios no nos olvida, el Padre no nos abandona nunca. Es un padre paciente, nos espera siempre. Respeta nuestra libertad, pero permanece siempre fiel. Y cuando volvemos a Él, nos acoge como a hijos, en su casa, porque jamás deja, ni siquiera por un momento, de esperarnos, con amor. Y su corazón está en fiesta por cada hijo que regresa. Está en fiesta porque es alegría. Dios tiene esta alegría, cuando uno de nosotros pecadores va a Él y pide su perdón» (Ángelus, 15 de septiembre de 2013).
La misericordia de Dios es muy concreta y todos estamos llamados a experimentarla en primera persona. A la edad de diecisiete años, un día en que tenía que salir con mis amigos, decidí pasar primero por una iglesia. Allí me encontré con un sacerdote que me inspiró una confianza especial, de modo que sentí el deseo de abrir mi corazón en la Confesión. ¡Aquel encuentro me cambió la vida! Descubrí que cuando abrimos el corazón con humildad y transparencia, podemos contemplar de modo muy concreto la misericordia de Dios. Tuve la certeza que en la persona de aquel sacerdote Dios me estaba esperando, antes de que yo diera el primer paso para ir a la iglesia. Nosotros le buscamos, pero es Él quien siempre se nos adelanta, desde siempre nos busca y es el primero que nos encuentra. Quizás alguno de ustedes tiene un peso en el corazón y piensa: He hecho esto, he hecho aquello… ¡No teman! ¡Él les espera! Él es padre: ¡Siempre nos espera! ¡Qué hermoso es encontrar en el sacramento de la Reconciliación el abrazo misericordioso del Padre, descubrir el confesionario como lugar de la Misericordia, dejarse tocar por este amor misericordioso del Señor que siempre nos perdona! Y tú, querido joven, querida joven, ¿has sentido alguna vez en ti esta mirada de amor infinito que, más allá de todos tus pecados, limitaciones y fracasos, continúa fiándose de ti y mirando tu existencia con esperanza? ¿Eres consciente del valor que tienes ante Dios que por amor te ha dado todo? Como nos enseña San Pablo, «la prueba de que Dios nos ama es que Cristo murió por nosotros cuando todavía éramos pecadores» (Rom 5,8). ¿Pero entendemos de verdad la fuerza de estas palabras?
Sé lo mucho que ustedes aprecian la Cruz de las JMJ – regalo de San Juan Pablo II – que desde el año 1984 acompaña todos vuestros Encuentros mundiales. ¡Cuántos cambios, cuántas verdaderas y auténticas conversiones surgieron en la vida de tantos jóvenes al encontrarse con esta cruz desnuda! Quizás se hicieron la pregunta: ¿De dónde viene esta fuerza extraordinaria de la cruz? He aquí la respuesta: ¡La cruz es el signo más elocuente de la misericordia de Dios! Ésta nos da testimonio de que la medida del amor de Dios para con la humanidad es amar sin medida! En la cruz podemos tocar la misericordia de Dios y dejarnos tocar por su misericordia. Aquí quisiera recordar el episodio de los dos malhechores crucificados junto a Jesús. Uno de ellos es engreído, no se reconoce pecador, se ríe del Señor; el otro, en cambio, reconoce que ha fallado, se dirige al Señor y le dice: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas a establecer tu Reino». Jesús le mira con misericordia infinita y le responde: «Hoy estarás conmigo en el Paraíso» (cfr. Lc 23,32.39-43). ¿Con cuál de los dos nos identificamos? ¿Con el que es engreído y no reconoce sus errores? ¿O quizás con el otro que reconoce que necesita la misericordia divina y la implora de todo corazón? En el Señor, que ha dado su vida por nosotros en la cruz, encontraremos siempre el amor incondicional que reconoce nuestra vida como un bien y nos da siempre la posibilidad de volver a comenzar.(JMJ: Jornadas mundiales de los jóvenes).

lunes, 2 de mayo de 2016

Boletín mensual de Mayo 2016

La Capilla SAN BENITO saluda con cariño a los vecinos y los invita a participar de las siguientes actividades para el MES de MAYO:

Todos los sábados: 7, 14, 21 y 28 de Mayo
  • a las 16:15 hs. Santa MISA
  • a las 15:00 hs. Catequesis de Comunión y de Confirmación para los que desean recibir los Sacramentos y vivir junto a Jesús y MaríaSe requiere puntualidad y cuidada asistencia para la CATEQUESIS
En Mayo recordamos:
  • 1º de mayo: San José, obrero, recordamos la querida parroquia del Padre Juan Barrio.
  • 7 de  MAYO: primera CONFESIÓN solemne de los muchachos que se preparan a recibir  la Primera Comunión. Misa de la SOLEMNIDAD del ASCENSIÓN DEL SEÑOR.
  • 9 de mayo: Nuestra Señora de Luján, Patrona de la Argentina. Empieza la novena de preparación a la fiesta de  María  Auxiliadora con el rezo del Santo Rosario y cánticos. 
  • 13 de mayo: Nuestra Señora de Fátima.
  • 13 de mayo: Santa María Dominga Mazzarello.
  • 14 de mayo: Misa de la SOLEMNIDAD de PENTECOSTÉS.
  • 21 de mayo: Misa de la SOLEMNIDAD de la SS. TRINIDAD.
  • 22 de mayo: Santa Rita de Cascia.
  • 24 de mayo: Fiesta de María Auxiliadora.
  • 28 de mayo: Misa de la SOLEMNIDAD DEL CORPUS CRISTI.
  • 31 de mayo: Visitación de la Virgen María.
MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO
PARA LA XXXI JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 2016
"Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia" (Mt 5,7)
Queridos jóvenes: hemos llegado ya a la última etapa de nuestra peregrinación a Cracovia, en el mes de julio 2016, celebraremos juntos la XXXI Jornada Mundial de la Juventud. 
En nuestro largo y arduo camino nos guían las palabras de Jesús recogidas en el "sermón de la montaña". Hemos iniciado este recorrido en 2014, meditando juntos sobre la primera de las Bienaventuranzas: 
"Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos" (Mt 5,3).
Para el año 2015 el tema fue "Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios" (Mt 5,8). En el año que tenemos por delante nos queremos dejar inspirar por las palabras: 
"Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia" (Mt 5,7).
1. El Jubileo de la Misericordia
Con este tema la JMJ de Cracovia 2016 se inserta en el Año Santo de la Misericordia, convirtiéndose en un verdadero Jubileo de los Jóvenes a nivel mundial. No es la primera vez que un encuentro internacional de los jóvenes coincide con un Año jubilar. De hecho, fue durante el Año Santo de la Redención (1983/1984) que San Juan Pablo II convocó por primera vez a los jóvenes de todo el mundo para el Domingo de Ramos. Después fue durante el Gran Jubileo del Año 2000 en que más de dos millones de jóvenes de unos 165 países se reunieron en Roma para la XV Jornada Mundial de la Juventud. Como sucedió en estos dos casos precedentes, estoy seguro de que el Jubileo de los Jóvenes en Cracovia será uno de los momentos fuertes de este Año Santo. 

Quizás alguno de ustedes se pregunte: ¿Qué es este Año jubilar que se celebra en la Iglesia? El texto bíblico del Levítico 25 nos ayuda a comprender lo que significa un “jubileo” para el pueblo de Israel: Cada cincuenta años los hebreos oían el son de la trompeta (jobel) que les convocaba (jobil) para celebrar un año santo, como tiempo de reconciliación (jobal) para todos. En este tiempo se debía recuperar una buena relación con Dios, con el prójimo y con lo creado, basada en la gratuidad. Por ello se promovía, entre otras cosas, la condonación de las deudas, una ayuda particular para quien se empobreció, la mejora de las relaciones entre las personas y la liberación de los esclavos. Jesucristo vino para anunciar y llevar a cabo el tiempo perenne de la gracia del Señor, llevando a los pobres la buena noticia, la liberación a los cautivos, la vista a los ciegos y la libertad a los oprimidos (cfr. Lc 4,18-19). 
En Él, especialmente en su Misterio Pascual, se cumple plenamente el sentido más profundo del jubileo. Cuando la Iglesia convoca un jubileo en el nombre de Cristo, estamos todos invitados a vivir un extraordinario tiempo de gracia. La Iglesia misma está llamada a ofrecer abundantemente signos de la presencia y cercanía de Dios, a despertar en los corazones la capacidad de fijarse en lo esencial. En particular, este Año Santo de la Misericordia «es el tiempo para que la Iglesia redescubra el sentido de la misión que el Señor le ha confiado el día de Pascua: ser signo e instrumento de la misericordia del Padre» (Homilía en las Primeras Vísperas del Domingo de la Divina Misericordia, 11 de abril de 2015). (1ª parte)

RECORDAMOS LOS CUMPLEAÑOS DE:

20/05 Milen
26/05 Milagro Shorolque    

miércoles, 13 de abril de 2016

Visita de María Auxiliadora a las familias en la Iglesia San Benito

El Cirio Pascual en la Iglesia San Benito 
Es el símbolo más destacado del Tiempo Pascual. La palabra "cirio" viene del latín "cereus", de cera. El producto de las abejas. El cirio más importante es el que se enciende en la vigilia Pascual como símbolo de Cristo – Luz, y que se sitúa sobre una elegante columna o candelabro adornado.

El Cirio Pascual es ya desde los primeros siglos uno de los símbolos más expresivos de la Vigilia. En medio de la oscuridad, de una hoguera previamente preparada se enciende el Cirio, que tiene una inscripción en forma de cruz, acompañada de la fecha del año y de las letras Alfa y Omega, la primera y la última del alfabeto griego, para indicar que la Pascua del Señor Jesús, principio y fin del tiempo y de la eternidad, nos alcanza con fuerza nueva en el año concreto que vivimos. Al Cirio Pascual se le incrustan en la cera cinco granos de incienso, simbolizando las cinco llagas santas y gloriosas del Señor en la Cruz.

En la procesión de entrada de la Vigilia se canta por tres veces la aclamación al Cristo: "Luz de Cristo. Demos gracias a Dios", mientras progresivamente se van encendiendo los cirios de los presentes y las luces de la iglesia. Luego se coloca el cirio en la columna o candelabro que va a ser su soporte, y se proclama en torno a él, después de incensarlo, el solemne Pregón Pascual.

Además del simbolismo de la luz, el Cirio Pascual tiene también el de la ofrenda, como cera que se gesta en honor de Dios, esparciendo su Luz: "Acepta, Padre Santo, el sacrificio vespertino de esta llama, que la santa Iglesia te ofrece en la solemne ofrenda de este cirio, obra de las abejas. Sabemos ya lo que anuncia esta columna de fuego, ardiendo en llama viva para gloria de Dios. Te rogamos que este Cirio, consagrado a tu nombre, destruya la oscuridad de esta noche".

El Cirio Pascual estará encendido en todas las celebraciones durante las siete semanas de la cincuentena pascual, al lado del ambón de la Palabra, hasta la tarde del domingo de Pentecostés. 

El Cirio Pascual también se usa durante los bautizos y en las exequias, es decir al principio y el término de la vida temporal, para simbolizar que un cristiano participa de la luz de Cristo a lo largo de todo su camino terreno, como garantía de su definitiva incorporación a Luz de la vida eterna.
Junto a María
Dame, Señor, la alegría de descubrir a tu Madre y tomarla como mía.
Dame, Señor, la alegría de estar a la espera de tu palabra como lo estuvo ella.
Dame, Señor, la finura de acoger y hacer vida tu palabra como tu madre la acogió y vivió.
Dame, Señor, ojos de sorpresa para contemplar y descubrir tu presencia en la debilidad de la vida.
Dame, Señor, fe para conocerte y servirte en la gente que me rodea.
Dame, Señor, manos para acogerte y tratarte en mis amigos y amigas como María te acogió y te abrazó a Ti.
                                           
En Abril, recordamos los cumpleaños de:

02/04 Luis Carriza        
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lunes, 11 de abril de 2016

El padre Juan: El gran iluminador de almas (última parte)

El padre Juan:
 El recién llegado cura español se sorprendió al ver el creciente rancherío de chapa alrededor del pueblo. En su parroquia San José Obrero empezó a recibir a “sus chilotes” inmigrantes para conocerlos y así iniciaba una tarea misionera que sería titánica. En los años ´60 pedía permanentemente al municipio que trazara las calles, corriendo las precarias viviendas con trineos, ordenando incipientes barrios en donde primero levantaba una capilla y pronto exigía a las autoridades un dispensario, una escuela, la comisaría, y luego acompañaba a los vecinos para pedir los servicios.
El padre Juan trabajó de manera incansable por el bienestar de muchos nuevos barrios galleguenses como “El Trencito”, “Del Carmen”, “Evita”, “Belgrano” y ahora el “San Benito”, con la ayuda del Obispado, de algunas autoridades, benefactores privados y sobre todo, el aporte incondicional de la gente humilde.Hoy, el padre Juan concluye un emocionante relato sobre su tarea como cura diocesano misionero durante casi cuarenta y cinco años y-como nunca es fácil hablar de si mismo-lo acompañan algunas de las personas que más lo conocen.
Publicado por Pablo Gustavo Beecher, en el diario La Opinión Austral.

San José Obrero

En cuanto arribé mi casa fue la parroquia “San José Obrero” donde la capilla estaba sin terminar. Había sido fundada por una gran misión salesiana junto a otros cuatro centros misioneros: Fátima, San Vicente, María Madre de la Iglesia y más tarde San Juan Bosco, y con el tiempo todas llegaron a ser parroquias, pero en ese momento no había más que San José Obrero y San Vicente de Paúl donde estaba mi compañero, Felicísimo Gómez, que levantó su parroquia con la colaboración de la familias Gotti y de Gumersindo Pacheco.
Muy cerca de mi parroquia había un puñado de casas de medio caño y el recordado bar “El baile de la Patricia” que era un lugar muy concurrido, con una estufa a carbón en el centro para que en invierno se animaran los parroquianos. Uno que otro que salía medio borracho de allí golpeaba la ventana de mi dormitorio a las cuatro de la mañana: “¡Padre Juan! …¡levántese que quiero tomar café y me quiero confesar con usted ahora que no me ve mi mujer”-“¡Estás borracho. Vete a casa. Mañana vienes!”.
Era gente muy buena y eran mucho más religiosos que ahora, la iglesia se llenaba de hombres más que mujeres. Eran muy pobres, no obstante más temerosos de Dios y más piadosos. La mayoría de la población estaba casada por la iglesia y es por ello que les digo: “¡Aprendan de vuestros padres. Hacéis lo que da la gana que así os va a ir a vosotros porque os habéis apartado de Dios. Y hay dos bandos: el de Dios y el del diablo!”.
En cuanto mi estadía de casi cuarenta y cinco años aquí puedo decir que quiero mucho a los Salesianos y a las Hijas de María Auxiliadora porque yo estoy aquí gracias a que ellos vinieron antes. Las Hijas de María Auxiliadora fueron las fundadoras de la Parroquia de San José Obrero. Ellas recorrían el barrio y me traían cientos de chicos y jóvenes. Me han ayudado hasta económicamente. En San José Obrero tuvimos además una catequesis de gitanos que la brindó una Hermana de María Auxiliadora. 

Los nuevos barrios

El ochenta por ciento de la gente humilde de los nuevos barrios eran chilotes a veces discriminados por los argentinos y por los mismos chilenos, entonces para animarlos yo les decía que había nacido en Llao Llao, un pueblecito de Chiloé. Ellos eran la mano de obra de Río Gallegos, albañiles y sus mujeres, las empleadas domésticas.
El intendente era el ingeniero Roberto Llaneza que venía todos los días a buscarme para ver cómo ordenábamos los nuevos barrios del pueblo y al otro día temprano le pedía las máquinas para trazar las calles porque no existían más que algunas huellas. El intendente y yo nos hicimos muy buenos amigos.
Me acuerdo de las peleas con el director de tierras para hacer calles y así fue que las casas de madera y chapa que quedaban en el medio teníamos que moverlas con enormes trineos. Mientras tanto pedíamos que se levantara un centro de promoción y cuanto antes una escuela.
Mi primer gran orgullo fue la construcción de la Escuela 11 porque en España fui maestro y lo sentía como algo muy especial. Me acuerdo que pedí al gobierno que hicieran una platea hasta la calle Jofré de Loaiza ya que era todo campo, pero el ministro, el doctor Pablo Jacinto Borrelli me dijo: “¡Usted está loco, padre. Eso nos costaría más que hacer un Río Gallegos nuevo!”.
Esta zona de la laguna María La Gorda no era más que pozos, canteras y ranchitos dispersos. El barrio Gregores recién empezaba a poblarse, pero el barrio de Fátima no existía y después fui yo quien puso el letrero del barrio Belgrano que lo bautizamos así con Alicia Kirchner que era asistenta social. Más adelante se organizarían los barrios “Del Carmen” y “Evita”.
En esos años la gente quería tener su terreno. Había miseria. Había hambre. El alcohol también era un fuerte problema social.
He tenido siempre muy buenos colaboradores, laicos comprometidos, que me ayudaron mucho, aunque ahora escasean vocaciones y laicos porque es muy poca la gente que quiere trabajar, creo que la familia y las instituciones actualmente están bastante desmoronadas.

El actual desafío

El barrio San Benito “va a su manera” porque no ha habido una planificación debido a esa discusión sobre si está dentro o fuera del ejido urbano …Una vez coloqué un cartel en la calle Roca en el que se leía: “Barrio San Benito. Promoción, promoción, promoción. No asistencialismo. Padre Juan”. Me pidieron que lo quitara, pero ese es mi pensamiento.
Mis sueños ahora son hacer un santuario a María Auxiliadora en la chacra de los salesianos para iniciar la procesión por la costa de la ría hasta Güer Aike y allí en ese paraje levantar dos hermosos santuarios, uno arriba y otro abajo, con torres bien altas.
Una estación de ferrocarril en el barrio “Padre Olivieri” con una línea que una Punta Loyola con Cabo Vírgenes y Río Gallegos con El Calafate, pasando por La Esperanza, y otra que una Río Turbio con Puerto Natales para que los chilenos hagan su parte hasta llegar a las Torres del Payne. ¡Imaginen decenas de niños con sus catequistas viajando a ver esas maravillas!
Hoy en mi parroquia recibo diariamente a la gente que me visita con mucho cariño, aprovecho a profundizar a los grandes santos y hacer vida espiritual.
El 26 de agosto quizás venga de visita el obispo de Ancud para ver a sus hijos chilotes en Río Gallegos. Me gustaría además que vinieran los obispos de Salta y Jujuy, y obispos de Bolivia para que también vean a sus hijos que eligieron vivir aquí porque el mejor gesto es que un padre obispo pueda ver como viven sus hijos en otras latitudes.
Me voy ahora a Madrid, España, para participar en Cuatro Vientos de la Jornada Mundial de la Juventud donde se esperan a más de 200 parroquias del mundo entero.
En este viaje aprovecharé a visitar a mis familiares. He celebrado antes misa en la ermita de mi pueblo donde la gente me dedicaba jotas: “¡Esta es para el cura del pueblo!”, con mucho afecto y me llegó a lo más profundo del alma. Ojalá se repita.
A la gente de Río Gallegos quiero decirle que me perdonen porque me hubiese gustado hacer más cosas lindas porque vine a trabajar, hice cuanto pude, pero he podido hacer muchísimo más. Gracias.

Juan Pedro Miranda

En 1984 llegué de Chile luego de algunos problemas ...Había sido dirigente vecinal y en 1973 fui preso político hasta 1975 que me soltaron, pero no pude venirme hasta 1983 porque me dieron la ciudad por cárcel, entonces recién en 1884 pude emigrar.
El primer domingo en que estaba acá pregunté por una parroquia cerca y me dijeron: “En Lisandro De La Torre”. Una vez que terminó la misa me acerqué al padre Juan y le dije que era de Chiloé. Me dijo: “¡Ah, no!, ¡yo también soy chilote!”. Este segoviano-por las fotos que me ha mostrado y por los comentarios de la gente-era un hombre de buen porte, alto, simpático, pero con sotanas.
Mi familia llegó en 1985. Mi esposa, Virginia, y yo, siempre fuimos allegados a la Iglesia Católica, entonces estuvimos con él que nos abrió las puertas de su parroquia y nos ofreció su brazo muy fuerte, y ahí comenzamos a interiorizarnos del trabajo que hizo este segoviano.
El decía que en ese entonces esto parecía una aldea del oeste. El dicho reza que el hilo se corta siempre por la parte más delgada y este hombre optó por la parte más delgada porque en ese entonces seguramente hubo con nuestros paisanos arbitrariedades e injusticias laborales, pero el padre Juan empezó a pechar y a pelar por esta gente, empezó a levantar parroquias, barrios, escuelas, como el típico español que llegó a colonizar, marcaba la plaza y colocaba la iglesia, la plaza de armas y la policía.
El padre Juan, donde hacía un barrio, exigía escuela, comisaría y después venía la pelea por el asfalto, el gas, el agua y las cloacas. Exigía y con razón. En esa época, cuenta él, que el intendente y el jefe de tierras tenían mucha aceptación por las inclinaciones del padre Juan, además seguramente, antes de que llegara a pechar otra cosa ¡ya lo atendían primero para sacárselo de encima!.
Hubo un tiempo en que del barrio chileno-que estaba en Roca al fondo-la Municipalidad llevó mucha gente con sus casillas al barrio Belgrano donde no había nada de nada. Allí empezó el trabajo del padre Juan.
En la época del proceso militar chileno en la zona de Punta Arenas había gente honorable que arriesgaba su vida y que acusaban de cualquier cosa y ya los agarraba la justicia militar. El padre Juan hizo en esa época el papel de “zorro” durante la noche, cruzando chilenos en algún paso de la frontera, salvándolos del patíbulo. Este fue un trabajo conjunto con la iglesia chilena. El se jugó porque en ese entonces los militares chilenos como los argentinos no tenían respeto ni por los curas.
El recibió muchos títulos, es obispo diocesano, pero no lo toma en cuenta porque es un obrero de la fe y lo han llamado “constructor de iglesias” y “arquetipo de párroco”. Es además de guía espiritual, un buen amigo. Mi esposa decía que además es un “labrador de almas” porque lo que hizo por los chilenos inmigrantes ahora lo está haciendo por los bolivianos.  
En los ´60 y los ´70 los chilenos podían exhibir la bandera chilena y el 18 de septiembre era feriado y podían hacer sus fondas y sus ramadas, pero después del conflicto del ´78, nunca más pudieron hacerlo, sin embargo me contaron que este cura, llegó el 18 y subió la bandera argentina junto con la chilena al mástil de la parroquia. Un jefe militar lo intimó a bajarla inmediatamente porque de lo contrario lo iban a fusilar, pero el cura Juan no la bajó porque es tozudo, entonces un conscripto se subió al mástil y la bajó.
En 1984-cuando llegué-lo veía con dos canastas inmensas pidiendo en las panaderías el pan del día anterior para los barrios pobres.
Me acuerdo que cuando estaba construyendo el barrio “El trencito” instaló su parroquia en un viejo colectivo y como andaba entre los obreros con sus zapatos medio torcidos, llenos de cemento, para su cumpleaños le regalamos un par de botines que recibió muy contento, pero al día siguiente lo volvimos a ver con los viejos zapatos, entonces le preguntamos: “Padre Juan: ¿Y los botines que le regalamos?”-“No. Es que pasó un hombrecito pobre y se los tuve que dar”. En la hora de almuerzo comía solito de manera muy humilde en la cocina de su parroquia. Ha comido pan duro porque el blando se lo daba a la gente que iba a golpearle la puerta.   
Hay anécdotas como la de aquellos parroquianos que salían de “El baile de la Patricia” y querían confesarse, y otra como esta… El siempre rezó responsos a la gente humilde que encontraban muerta o los acompañaba al cementerio. Una vez bajaron del campo a un peón que había fallecido y en la estancia lo empilcharon con su ropita y un par de botas nuevas. El padre Juan se dio cuenta de las botas del difunto y le hizo un gesto, como que tuviera ojo, a un sordito que estaba en el velatorio …que tenga cuidado con las botas. El padre, antes que taparan el cajón, fue a rezarle el último responso, miró ¡y ya no estaba el par de botas!, entonces lo apuró al sordito que le respondió: “¡Pero padre! …para lo que este cristiano tiene que caminar arriba …¿para qué quiere botas?” .
En los buenos años hacíamos asados en el quincho de San José Obrero, con guitarreadas, cantos, zambas, cuecas, tangos. Había un equipo de unos seis o siete varones que éramos el cinturón de seguridad del padre: Clemente Pérez, Elías Caballero, Federico Severnic y yo, entre otros. Me tocó ser el primer presidente de la Pastoral, ayudando al sacerdote en sus actividades. Me integré a esta comunidad, me dediqué al comercio y también me gusta escribir.
En agradecimiento vaya este homenaje al querido amigo, el padre Juan.

César Riquelme

En 1999 llegué de Punta Arenas a Río Gallegos y creo que siempre que uno llega a un lugar absolutamente desconocido, que por muy cerca que estemos, es otro país, necesitamos una mano amiga y conversando con diferentes personas todos daban la misma referencia: “Anda a hablar con el padre Juan que él puede darte una mano”.
Es así que llegué a hablar con él en la parroquia San José Obrero y me tendió una mano generosa muy importante. El fue de los primeros impulsores de la Pastoral Migratoria que trabaja y atiende en el Obispado todos los martes para que quienes venimos de afuera podamos regularizar la parte documental. Una vez que encontré trabajo, traje a mi familia.
Uno de los elementos que más llaman la atención es su acogida al migrante, creo que el valor del amor que él irradia a quienes venimos de afuera se debe a que a él no le importa el origen, el color de la piel ni las costumbres, sino que simplemente le interesa ayudar a las personas, entonces digo que cumple muy bien su dimensión sacerdotal porque es padre, amigo y hace su trabajo de sacerdocio.
En estos cuarenta y cuatro años que lleva trabajando en esa diócesis han pasado por él muchísimos chilenos a los que ha sabido tender una mano y además ha sido un referente muy importante, generación tras generación, en el casamiento, el bautismo de los hijos, después con los nietos y, naturalmente, el acompañamiento de un ser querido hasta el cementerio.  
Más adelante, después de conocer al padre Juan, empecé a trabajar y comencé a hacer mi camino de fe en la parroquia “Nuestra Señora del Carmen”, después tuve la suerte de tener mi primer acercamiento de trabajo con el padre cuando se inauguró el santuario de San Cayetano al que le faltaba la terminación. Es así que cuando logró reunir los recursos, terminaron la obra y me tocó trabajar en la organización de su inauguración, con la presencia de monseñor Alejandro Buccolini que consagró el templo al servicio y advocación de San Cayetano.
En este sentido el padre Juan se hizo eco en 1998 de una inquietud de un grupo de creyentes y devotos del Jesús Nazareno-que es tan venerada en Chiloé-cuando quisieron traer su imagen. El padre le comentó la inquietud al obispo Buccolini y se hicieron las gestiones pertinentes, entonces, en el marco de la visita de la Virgen de Guadalupe en que vino la gente de Punta Arenas, un grupo de señoras junto al padre Juan plantearon la inquietud al obispo de esa ciudad, monseñor Tomás González Morales, quien les aseguró que enviaría la imagen de regalo. El obispo habló con su par de Ancud y éste aceptó que se llevara una copia de la imagen que fue encargada al escultor en madera chilote Milton Muñoz. El 22 de abril de 1999 la imagen llegó finalmente al obispado de Río Gallegos donde monseñor Buccolini la bendijo y luego en procesión por las calles de la ciudad, hizo un alto en el Centro Chileno y luego siguió hasta el barrio Evita donde se depositó con inmensa alegría. Al año se celebran por el Nazareno dos fiestas: el 22 de abril por su cumpleaños y la gran fiesta que tiene lugar el último domingo de agosto.
Estos últimos años aprendí mucho del padre Juan sobre cómo reflexionar la palabra, el amor a los hermanos, de que es tan importante la predicación como el hecho porque no basta solamente con decirle a alguien que Dios lo ama, también ese amor se debe reflejar en hechos como una visita a la casa, acercar el trozo de pan que falta en la mesa, una ropa de abrigo. Un claro ejemplo es la obra del padre Juan y las Hermanas Vicentinas del comedor de la capilla “María de Nazaret” que diariamente ofrece el almuerzo a unos cincuenta niños.
En cuanto a su basta obra aquello que marca a fuego el trabajo del padre Juan es que no sólo se preocupó de que en un barrio estuviera el templo sino que además alrededor o cerca estuvieran: el jardín, la escuela, el dispensario, la comisaría, lo que vimos reflejado en los barrios “Del Carmen”, “Belgrano”, “Evita” y ahora está sucediendo en el “San Benito” donde el templo está en construcción y el gobierno se comprometió en construir una escuela. El padre, además, ahora está trabajando en los barrios que están frente al aeropuerto y en el barrio “Los Lolos” donde da una mano muy importante.
Es que siempre que la gente tuvo alguna necesidad, además de recurrir a las autoridades, ha sabido utilizar los buenos oficios del padre Juan que se presenta ante ellas con mucho respeto y cariño, pero también con mucha energía, haciendo ir a las autoridades hasta el terreno en cuestión para que vieran la realidad. Este es el estilo de trabajo que marca indudablemente el amor de la gente por el padre Juan.

Luis Angel Barría

Tenía doce años y estudiaba en el Seminario Pablo VI de Viedma, y cuando regresé de vacaciones a Río Gallegos empecé a trabajar con el padre Juan en la parroquia San José Obrero. El conocía a mi abuela paterna y eran de la misma edad.
Mi primera impresión fue la de un sacerdote español muy animado y después-a lo largo de los años-pude darme cuenta de algunas cosas que en ese momento no podía entender.
El Río Gallegos de esa época era muy distinto a este. El sector de San José Obrero era un barrio que recién estaba comenzando. Me acuerdo que al frente de la iglesia de San José, hacia la laguna María La Gorda, era una cantera donde vivía gente y cuando éramos chicos nos asustábamos al verlos. El padre me contó que apenas llegó a Río Gallegos se sorprendió de la pobreza de la periferia.
En esa época pude ver algo muy especial que tenía el padre y era esa cualidad de hombre visionario porque en las misas o en los rosarios había en la iglesia una o dos personas, entonces decía por el altoparlante que los vecinos se apuraran porque se estaba llenando y así motivaba a la gente.
En la época militar pidió al ministro Manrique cinco millones para la obra del barrio Del Carmen y finalmente le dieron once con los que se hizo la iglesia con sus dos torres, el centro de salud, el jardín, la Escuela Laboral “Domingo Savio” y la Escuela 44.
Mi madre colaboraba con el padre Juan en la Junta Vecinal y él llevaba a los intendentes para que escucharan los reclamos de los vecinos.
Mi familia luego se mudó cerca de San José y lo veíamos a las siete de la mañana con sus canastos llenos de pan para repartir por los distintos barrios. En la parroquia tenía una despensa repleta de víveres que eran los que repartía a los más carenciados y desde hace cuarenta y cuatro años organiza una cena navideña para los pobres en San José Obrero.
Más adelante participé del grupo de jóvenes dentro de la parroquia donde muchos conocimos a quienes después fueron nuestras esposas.
Hace algún tiempo le dije que quería conversar con él para saber todo lo que hacía. Unos días después me lo encontré en La Anónima con varios carros de mercadería como carne, leche, pan, facturas y me dijo: “Luis Angel. Esto es lo que hago. Esto es para los chicos del San Benito que tienen una actividad”.
Un día le conté que me vinculaba a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días y lo tomó en forma muy natural y en ningún momento me hizo algún comentario negativo, creo que lo aceptó porque sabe que sigo en una misma creencia en Jesucristo, firme.
Este año-en que él estuvo internado-tuve el privilegio de cuidarlo junto a otras personas y él resaltaba que yo era el único mormón que lo hacía. He tenido la dicha de conversar largo y tendido con él, que me contara su vida, sus primeros años, sus proyectos. Me dijo: “¡Anota Luis Angel!”.
El padre Juan es promotor de las iglesias y parroquias en distintos barrios: “Del Carmen”, “Inmaculada”, “Sagrado Corazón”, la capilla “Virgen de Loreto” de la Fuerza Aérea, la Iglesia de “San Francisco y Santa Clara” del barrio Concejo Agrario, “María de Nazaret”, “San Cayetano”, la capilla “Nuestra Señora de Luján” de Base Marambio en la Antártica y ahora en el barrio “San Benito”.
El padre Juan visita a mi familia desde que nació mi primer hijo. En cada acontecimiento familiar está cerca y en Navidad canta con nosotros y es un ser muy animado, realmente disfrutamos mucho de su visita. Este es un privilegio no sólo mío sino de muchas familias que lo reciben.